Hablar de teatro en el Perú nos hace retroceder en el tiempo y en donde podemos empezar hablando desde la Era Incaica, la cual a pesar de no existir la escritura en ese entonces y no tener influencia alguna con el teatro occidental, los pueblos prehispánicos establecen sus propias formas de teatralidad para representar sus actos y esto lo realizan a través del rito, el cual estaba muy ligado a la danza y a la música y en donde sobretodo primaba el uso de máscaras para transmitir las expresiones artísticas....
Otro hecho que se puede destacar es que cuando las plagas y hambrunas los atacaban se disfrazaban y hacían escenificaciones con la esperanza de que esos dioses los perdonaran.
Cada desempeño se dividían en:
1. Wanca (drama): Se ocupaba de la temática histórica y oficial.
2. Araguay (comedia): Daba cabida a hechos pasados porque tenían prohibido referirse a personas que estaban vivas.
1. Wanca (drama): Se ocupaba de la temática histórica y oficial.
2. Araguay (comedia): Daba cabida a hechos pasados porque tenían prohibido referirse a personas que estaban vivas.
Los actores de aquella época efectuaban sus obras frente a un bosquecillo artificial llamado Malki y en donde destacaban los coros llamados Harawikus o Aedas cantaban las hazañas de sus emperadores y en oportunidades predeterminaban el acto o se internaban en ella dialogando con los personajes.
Época Colonial:
Con la llegada de los españoles el teatro incaico fue interrumpido y fue implantado el teatro occidental entre fiestas y procesiones como el Cuasimodo, pero sobre todo una de las representaciones más importantes fue Moros y Cristianos, teatralizada por negros y esclavos, quienes tenían un gran sentido del humor. La comedia llega al Perú por parte de los españoles Pedro Calderón de la Barca y Lope de Vega.
Asimismo, en la historia del teatro uno de los personajes más importantes es Micaela Villegas, la Perricholi, quien estaba por interés con el virrey Amat, el mismo que le pone ese calificativo tras enterarse de las barabaridades que hacía ella; esta historia conlleva que se hiciese su representación en diversos lugares hasta incluso en París.
Las primeras representaciones dramáticas se realizaron en el cementerio de la catedral, tiempo después en el año 1749 se levanta el Gran Teatro de Lima, en donde Rosa Merino canta por primera vez el Himno Nacional y en donde por primera vez se estrena la primera ópera italiana titulada "Trovatore".